Se
produce un cambio muy rápido, casi instantáneo
en los sentimientos de la persona.
Los recuerdos y pensamientos siguen siendo los mismos. Lo
que cambian son los sentimientos.
Para todas las personas la primera y segunda visita son
dos días consecutivos. La visita del día siguiente,
es para comprobar que estás completamente bien de
todo aquello en que te haya ayudado. También es posible
que recuerdes experiencias que te afecten y que no hayas
expresado el primer día. Las posteriores serán
según tu caso y casi siempre poquísimas. Las
visitas posteriores son igual de importantes.
Ejemplo: Es como una cebolla, que vas quitando
capas, cada vez más limpias hasta que no tenga “suciedad”.
Posiblemente el primer día me pondrás la capa
más “sucia”, lo que más te haga
sufrir.
Te
sentirás una persona nueva, pero como ser humano
que eres, pueden afectarte nuevas situaciones o experiencias.
Esto es lógico: El futuro no se puede sanar, pero
sí prevenir.
Ejemplo descriptivo: una prenda sucia
que se lleva a la lavandería. Al salir de la misma
la entregan perfectamente límpia, lo que no significa
que la prenda no pueda ensuciarse con nuevas y distintas
manchas, dependerá de su cuidado y uso.