En
determinados trastornos psicosomáticos y dolencias
físicas, desde la primera visita la mayoría
de los pacientes nota mejoría. No todo es curable;
se puede aliviar en gran parte el dolor físico provocado
por la enfermedad, y en otras evitar que evolucione, como
las enfermedades inmunológicas.
Sida-VIH: En las personas con este diagnóstico se
ha observado que en un máximo de cuatro sesiones,
pueden vivir una vida con armonía, sin miedos, complejos,
repercutiendo beneficiosamente en su sistema inmune, coincidiendo
con los estudios científicos que relacionan la importancia
del estado emocional en el sistema inmunológico.