En
1992 mi vida dió un giro de 180 grados. Experimenté,
sin buscarlo, un estado alterado de conciencia, para los psicólogos,
experiencia mística según los teólogos. ¿Por qué?..., lo desconozco.
Sólo sé que "hay que tener la humildad de no comprender".
Alcancé el Conocimiento, la paz interior. Nací a una nueva vida.
Desde entonces mis valores han cambiado, y una percepción distinta
de la realidad ha modificado positivamente mi vida. Me siento en
armonía conmigo mismo y con el Todo. El Don de curar el alma es
uno de los regalos que recibí, y mi único deseo es
ayudar a los demás con este don. |
|
Me
considero una persona normal. Como, duermo, me canso,
enfado, sonrío, lloro...como todo el mundo.
La diferencia con el resto de personas es mi percepción de otras
realidades, alegría interior real, mi constante dedicación a todo
ser viviente que necesite y quiera ser ayudado y sobre todo mi
aceptación total y en cada momento de la Voluntad de Dios o como
lo queráis llamar, intuir o creer.
Tengo
como norma estricta respetar la libertad personal. Lo considero
el mayor don recibido, después de la existencia. |
|
|
Si
necesitas definirme,
te acercarías bastante con la etiqueta de "místico de este tiempo",
por mi consciencia real de Unión, mi Don y mi constante y total
dedicación a los demás día a día.
Comprendo que es difícil de creer, pero ya sabéis aquello de:"por
sus frutos los conoceréis".(Mateo 7,17-20).
|
Estas
líneas sirvan en recuerdo de todas las personas que han hecho
posible que hoy pueda publicar este site, desde mis padres a la
última sonrisa o desdén que he recibido en el día
de hoy.
Gracias doy a tantas y tantas personas que me enseñan día
a día a valorar mi existencia.
Al cariño, amor, comprensión, que instante a instante
recibo de los míos. Que intentan comprenderme en los momentos
de soledad que no puedo compartir con ellos y que respetan. Gracias,
os quiero y Amo.
Y a Tí, mi Creador, Padre......ya sabes que no sé
ni quiero definirte. Sientes constantemente que mi alma no deja
de amarte y dedicarte esta mi existencia a Tí y a todo ser
viviente que me necesite.
Una vez “aprendí” que: “tenía que
tener la humildad de no comprender”. Es lo que hice. De ahí
mi gran Soledad y alegría.
Pido perdón por toda mi falta u omisión que a lo largo
de mi vida haya hecho o haga a ser viviente.
fernando |
|